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La Brillante Apertura de OpenDeusto

In Deusto, Google, Google Apps, aprendizaje, formación, myOpenDeusto, openDeusto on Octubre 23, 2009 por ricardodevis

myOpenDeusto es un conjunto de herramientas, basadas en Google Apps edición Educación y destinadas en principio a todos los estudiantes de la Universidad de Deusto y, posteriormente, al resto de colectivos relacionados con ella (profesores, PAS, alumni, etc.) que forma parte de la infraestructura tecnológica de la más ambiciosa iniciativa Open Deusto. No sabría decir si myOpenDeusto es un proyecto 2.0, porque los conceptos que animan sus útiles provienen de largo tiempo atrás: los wikis fueron inventados en 1995 por Ward Cunningham, el correo electrónico data de 1965, el origen del chat se remonta a 1968, las páginas WWW adquirieron identidad en los 80, y la edición colaborativa on-line de documentos es de 2004. Las herramientas han mejorado, manteniendo sus conceptos esenciales primigenios, pero… ¡los comportamientos han cambiado! Y es que cuando se habla de Web 2.0 yo automáticamente asimilo “comportamiento 2.0”, en el sentido de que la dimensión humana es lo esencialmente valioso de tal etiqueta. Y OpenDeusto, como proyecto, versa precisamente sobre esto: sobre los nuevos comportamientos, modos, esquemas y valores en el ámbito electrónico, catalizados por la propia universidad en los nuevos espacios digitales.

La más agradable sorpresa de la iniciativa OpenDeusto me sobrevino al ahondar en el Modelo de Formación de Deusto, basado en competencias y valores (utilitas, iustitia, humanitas y fides), pues el nuevo proyecto se constituyó en la expresión de la transposición de tal modelo a entornos electrónicos. Así que, a la luz de tan claro objetivo, incluso el nombre adquiere un nuevo brillo: la apertura que califica a Deusto en este proyecto puede ser, según el DRAE

1. f. Acción de abrir.

2. f. Acto de dar principio, o de volver a dárselo, a las tareas de una asamblea, a los estudios de una corporación, a los espectáculos de un teatro, etc.

3. f. Actitud favorable a la innovación.

4. f. Actitud de transigencia en lo ideológico, político, religioso, etc.

5. f. Acto solemne de sacar de su pliego un testamento cerrado y darle publicidad y autenticidad.

6. f. Combinación de ciertas jugadas con que se inicia una partida de ajedrez.

7. f. Ópt. Diámetro de la lente en un instrumento óptico que limita la cantidad de luz que recibe.

…y todas estas definiciones encajan con mi visión de OpenDeusto, especialmente las que se refieren a la transigencia y a la innovación: no se trata del “open” como revelación de lo escondido, ni como disposición hacia la eliminación completa de las restricciones de difusión/redistribución de la información (pues la natural actividad universitaria de investigación sigue requiriendo un control sobre sus contenidos), ni del “open” como referencia a posturas emocionales cercanas al Open Software. Se trata de tolerancia, transigencia… ¡e innovación!

myOpenDeusto es la infraestructura que, parcialmente, posibilitará la innovación deseada; pero ésta vendrá, sobre todo, de la reflexión sobre cómo, en un entorno diferente del presencial, se adaptan los nuevos medios a los nuevos comportamientos en la red. El valor “ïustitia”, verbigracia, resuena en la percepción de la alteridad, de que existen otras personas y organizaciones con otras sensibilidades y proyectos… que deben respetarse: debe respetarse su posibilidad, y no sus resultados. ¿Qué significan “transigencia” o “tolerancia” en los entornos digitales? Tal vez la transigencia en la edición digital colaborativa se apoye en la pérdida de la percepción de propiedad exclusiva de las obras: no en sus licencias, sino en la asunción psicológica de que el respeto por las modificaciones de otros no altera la esencia de lo trabajado, sino que afortunadamente la matiza y encamina hacia un estado de aceptación que la trocará asumible con más facilidad por todos los implicados. Este es, bajo mi punto de vista, el reto de OpenDeusto: la reflexión experimental sobre los cambios que se han de dar en un magnífico modelo de formación (el de la Universidad de Deusto) para transformarse –y no meramente adecuarse mediante la utilización de herramientas electrónicas– en un modelo de aprendizaje diferente en la red. ¿Cómo se evalúan las competencias en el nuevo medio? Tal vez mediante valoraciones objetivas de referenciación y uso de materiales comunes, facilitada por una colaboración digital impensable en el modelo presencial: esto es parte del reto y las cuestiones planteadas son sus mimbres.

El “Open” de OpenDeusto es innovación, apertura brillante y reflexión humanizada sobre el aprendizaje y sobre un nuevo universo digital de comportamientos y proyecciones. Y quisiera estar cerca para verlo crecer J.

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myOpenDeusto: Herramientas con Sentido

In Deusto, Google, Google Apps, Open Deusto, formación, myOpenDeusto on Octubre 22, 2009 por ricardodevis

myOpenDeusto es, desde el 20/10/2009, el pupitre electrónico de todos los alumnos de la Universidad de Deusto: se trata del fruto de un acuerdo de la universidad con Google para utilizar el conjunto de herramientas Google Apps Edición Educación, e incluye correo electrónico, gestión de calendarios, manejo de documentos ofimáticos, chat de texto, voz y vídeo, wikis y páginas web personales para todos los estudiantes. Esta iniciativa es parte de otra más ambiciosa, Open Deusto, que ciertamente merece una entrada aparte.

La esencia, la causa generatriz de myOpenDeusto ha sido la necesidad percibida de que los estudiantes cuenten con Espacios Digitales de Comunicación propios, cuyos elementos pudieran compartir y en cuya edición pudieran colaborar con criterios cambiantes, de tal forma que sirvan de soporte a la transposición del modelo de formación presencial al ámbito electrónico.

La importancia de la iniciativa no se basa en las herramientas (que no obstante, en sí mismas, acopian un impresionante número de funcionalidades y ventajas), sino en la universalidad de su aplicación. La decisión de la Universidad de Deusto de dotar a todos sus estudiantes con estos espacios digitales supone no la adición de funcionalidades complementarias y ciertamente deseables, sino la asunción de que si cada estudiante cuenta con un tal espacio digital de comunicación la aplicación electrónica del modelo de formación Deusto se podrá aplicar sobre esa infraestructura. Así que el convenio de la Universidad de Deusto con Google se convierte en la argamasa del edificio educativo, y con ella, con myOpenDeusto, se ligarán las construcciones electrónicas del modelo de [e-]formación Deusto.

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De la Rapidez Web y Del Comportamiento Ciudadano

In Comportamiento, GSA, Google, Vitoria-Gasteiz, Web, ciudadanos on Agosto 19, 2009 por ricardodevis

El 24/07/2009 se hizo público el nuevo sitio Web del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz (www.vitoria-gasteiz.org); aunque en realidad se trataba del lanzamiento de la primera fase de reforma integral de el sitio web anterior, a la que se añadirán importantes elementos en los próximos meses (como, por ejemplo, Geo-Vitoria, basada en Google Maps). Se ha aplicado un nuevo diseño gráfico y se han reordenado los contenidos, pero lo más interesante de esta iniciativa Web no es esto, sino el comportamiento de sus usuarios naturales, los ciudadanos de Vitoria-Gasteiz, frente a reformas estructurales de gran impacto:

  • Se ha eliminado la navegación guiada en profundidad: la nueva web municipal cuenta con una página principal y un conjunto de fichas guía (diez en la actualidad) con un máximo de dos niveles adicionales de navegación. A partir de esta mínima estructura de navegación se dan directamente los contenidos (con los hiper-enlaces que puedan contener). Las fichas guía suponen un acercamiento concreto a cada tema de interés ciudadano, con una codificación específica y un comportamiento diferencial asociado (instalaciones, servicios, etc.). Podríamos decir que la navegación tiene un solo nivel, y no muy extenso.
  • Se han suprimido los menús: las demasiado típicas secuencias de opciones de menú, desplegables o no, usualmente a la izquierda de cada página, se han sustituido directamente por el contenido. Y es que no parece lógico que cuando se navegue hacia un departamento municipal concreto aparezcan a su lado el resto de departamentos (que en la mayoría de los casos no interesan, según muestran las herramientas de análisis de sitios Web).
  • Se han categorizado y ordenado los resultados de búsqueda: el nuevo buscador Web, basado en tecnología Google Search Appliance, ofrece los resultados por segmentos de interés ciudadano, y los ordena en razón de la relevancia de cada segmento para el usuario.

Decía que lo más interesante ha sido la reacción ciudadana, porque… ¡prácticamente no se ha dado! Cada vez que se remodela un sitio Web municipal, y sobre todo si los cambios son estructurales, se suele generar un instintivo rechazo a las nuevas formas, así como también un abrazo parcial de las mejoras. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz cuenta con una herramienta simpar para examinar la pulsión ciudadana en un amplio rango de temas de interés: el Buzón Ciudadano, público, con una gran e intensa participación y sin censura previa; y dentro de este buzón existe una Sección sobre la Web municipal, también pública, en la que se nota que la nueva Web, con sus nuevos modos, no ha generado rechazo: los usuarios se siguen preocupando, sobre todo, de los contenidos; de su disponibilidad y acceso rápido. Los ciudadanos -y los usuarios, en general- desean estructuras ligeras que les permitan acceder a la información, herramientas simples que no requieran manuales, estructuras (casi-)transparentes por las que discurrir sin lastres.

La nueva estructuración interna ha resultado lo más costoso de implementar, pues ha pasado por multitud de procesos de simplificación de la gestión de contenidos que, al final, han redundado en unas características ciertamente sobresalientes, en línea con el comportamiento ciudadano antes notado:

Esto se ha conseguido eliminando las visitas (siempre demasiado intensas) de los robots de indexación, simplificando extraordinariamente los procedimientos de catalogación (sin perder su refinamiento respecto de intereses ciudadanos) y, sobre todo, descargando al servidor Web de peticiones… ¡sobre la mayoría de los contenidos! Cómo se ha llevado a cabo… es harina de otro costal :) .

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Ego-Publicidad

In AdWords, CPC, CTR, Ego-Publicidad, Google, Publicidad, anuncios, e-Publicidad, posicionamiento en buscadores on Noviembre 24, 2007 por ricardodevis

¡Ay! Los tiempos cambian, los comportamientos se modifican, aparecen nuevos utillajes por doquier y las personas se relacionan de otra manera, de forma más excitante. Y no, no hablo de sexo, aunque… bueno, errr… también :) . En fin, los cambios van deprisa, y las mentes no pueden seguir el ritmo: esto es lo que se llama “juventud retro-adquirida” o, simplemente, catatonia; o, en el peor de los casos, ignorante despreocupación culpable. Examinemos, si no, la publicidad en Internet, y concretamente en el buscador Web de Google.

El asunto es sencillo: en la modalidad más usual de publicidad, cualquier sujeto puede componer un corto anuncio de texto, elegir unas palabras o frases determinadas y pujar por ellas; es decir, pujar porque el anuncio aparezca de forma más o menos prominente cuando alguien, utilizando el buscador Google, teclee una o más de los términos elegidos. Así que se siguen, como base, los criterios de la publicidad tradicional: si nuestra empresa se dedica a X (decoletaje, escorting, armas, golf, paraguas, etc.), o simplemente quiere atraer a los que les gusta X (sexo gratis, programas gratuitos, Angelina Jolie, etc.), pujamos por X para que la empresa aparezca cuando alguien busque X en Google. Hasta aquí nada especial. Y entonces pregunto… ¿pujaría/pagaría su empresa por una frase de búsqueda que fuera… ¡su propio nombre!? La respuesta inicial suele ser de esta guisa: “¡Claro que no!”, o “¡Ya estamos muy bien posicionados en el buscador, así que… ¿por qué habríamos de pagar por algo que ya hemos conseguido gratuitamente” (gratuidad que a veces no es tal, pues se ha pagado, muchas veces lamentablemente, a una empresa de “posicionamiento en buscadores” para conseguir ese supuesto resultado).

La lógica de este asunto no debería escapársele a nadie: como este tipo de anuncios sólo se paga cuando alguien hace clic en ellos, si tenemos una empresa bien posicionada en el buscador y los potenciales clientes/usuarios hacen clic en el vínculo gratuito… ¡no pagaremos nada por haber realizado el anuncio!; pero si, por el contrario, resulta que estamos equivocados y que cuando alguien busca el nombre de nuestra empresa (en concreto, no los asuntos a los que nos dedicamos: el nombre comercial o la razón social) y hace clic en un anuncio… ¿por qué no habría de ser el nuestro, para conducir al interesado directamente hacia nuestro sitio Web?

Los precios medios por frases no usuales (“Decoletajes Uribitarte”, “Ricardo Devis y Asociados”, “Cerrajería Astenoetxea”, etc.) son muy baratos en Google: típicamente oscilan entre 0,01€ y 0,08€ por clic. Esto supone que si alguien busca a nuestra empresa (es decir, tiene un interés claro y dirigido hacia nosotros), ¿cómo arriesgarnos a perderlo por menos de 0,10€? (y aquí habría que considerar lo que cuestan las acciones comerciales más triviales para conducir a posibles clientes hacia las empresas). ¿Que nuestra empresa ya aparece en los resultados en el primer o segundo lugar? ¡Perfecto! ¿Que además debería contar con un anuncio? ¡Por supuesto! (salvo casos atípicos, en los que el nombre de la empresa sea un término muy común).

Pero es que, además, podríamos impedir el fallo en la busca: es decir, podríamos pujar por términos y frases todavía más raros (y, por tanto, más baratos): “Iber matica” [separado], “Ricardo Debis” [error ortográfico], “Decoletages Uribitarte” [galicismo]. ¿El coste? ¡Irrelevante! ¿El ratio de conversión? ¡De los más altos posibles!

Pero, si esto es tan sencillo y claro… ¿por qué no se hace de forma masiva? ¡Ay! ¡Los tiempos cambian y las mentes renquean!

P.S.: Cuando hablo de puja no me refiero a una subasta, aunque es cierto que a veces Google marca mínimos por palabras o frases en razón de “su” mercado publicitario; me refiero a que en razón de los euros que ofrezcamos por cada clic, y sin conocer lo que ofrecen otros, nuestro anuncio aparecerá… el primero, el tercero, el último o en la página 2 (lo peor).